sábado, 24 de septiembre de 2016

EMPIEZA UN NUEVO AÑO

Para la mayoría el año empieza el 1 enero, coincidiendo ese inicio con el inicio legal, impuesto por un calendario, en el que los países occidentales así lo han establecido. Otros, como los chinos, tienen el inicio de año a finales de enero o principios de febrero. Pero no son los únicos que se rigen por un calendario distinto al que rige nuestros días.

En cambio, para mí, al igual que para mucha gente, el año empieza en estas fechas (mes de septiembre, puede que principios de octubre, sin tener un día fijo para señalizar tal acontecimiento). Y no creo ser la única en pensar así. Para mucha gente estas fechas significa a la vuelta a la rutina: clases, trabajo, actividades varias... Que se ven paralizadas por la época estival... Es el inicio de otra temporada, no hay duda.

Y como siempre, por estas fechas, hago un balance... Y he de confesar que este año que empieza va a ser mejor que el año que dejo... Sería muy difícil empeorarlo, aunque todo es posible y nada descartable... Pero como sea así (peor) voy demasiado jodida y ya puedo ponerme a temblar...

Este año, empezó bien, bastante mejor de lo que podía pensar. He conocido nuevas gentes, creía haber hecho amistades e incluso conocí el amor, llegándome a enamorar como nunca, estando en mi nube... Sin embargo no sospechaba de los nubarrones que se escondían y de pronto llegaron sin avisar, descargando todo lo malo, todo lo que ha enturbiado mi felicidad (o supuesta felicidad), cubriéndome de una lluvia de amargura, soledad y dolor... Así llegaron de golpe y todo a la vez, el desamor (bajé de los cielos a los infiernos en cero coma, sin establecerme en ese lugar cuando aún todo está genial pero ya no es tan intenso y ya se vive en una realidad, no en una nube), las traiciones de amistades que creían que eran reales y un día me estaban sonriendo mientras me clavaban el cuchillo por la espalda (es muy jodido encontrar gente afín a ti y sin saber por qué, cuando ya la has cogido cariño y aprecio de pronto te das cuenta que sólo es por una parte). Esta gente, sé que a la larga es mejor que estén fuera de mi vida, no me hacen falta... Pero hasta que mi corazón no cicatrice esas heridas duelen, y mucho, porque siguen abiertas... Pero no es lo único, sino que muertes de seres cercanos y enfermedades de familiares han sido lo que ha acompañado estos tiempos amargos y dolorosos...

Por eso digo, este año va a ser mejor, tiene que serlo. Las muertes no tienen solución, pero espero encontrar nuevas amistades (además de conservar las que me quedan) que hagan cicatrizar mi corazón y que llenen ese vacío que han dejado todas esas personas en las que he confiado y que no era mutuo (ahora lo sé). Y es difícil, muy difícil, y más cuando sientes que vas en un barco, a la deriva, y la soledad te va matando poco a poco... Pero saldré adelante... Tengo que hacerlo... No queda otra.

Pero, por fortuna, no todo ha sido malo. Sigo conservando amistades antiguas (jamás las he abonado) y ha habido momentos de risas y momentos felices... También tengo trabajo estable (cosa que es de agradecer en los tiempos que corren). Y por ello puedo sentirme afortunada... Y ahora, en estos tiempos en los que tantas cosas se han tambaleado a mis píes, lo valoro más que nunca.

Año nuevo, vida nueva... O eso dicen. Y eso es lo que voy a hacer... Adiós a todas esas personas que me han hecho (y me están haciendo) daño, pero por muy doloroso que sea algún día me olvidaré de ellas, serán un recuerdo malo que me harán apreciar más a otras gentes que vaya conociendo... Y lo mejor que me puede pasar es que estén lejos de mi vida. Adiós a una persona con la que había conectado plenamente, pero que un día me daba una de cal y otra de arena, convirtiéndose en una persona muy tóxica para mí e incluso llenándome de mierda, de una mierda que no me correspondía, y que gracias a la misma he perdido la oportunidad de conocer a otras gentes, que quizás mereciesen la pena, o no... Pero el daño ya está hecho... Y adiós a tanta tristeza y a tantos momentos malos que me ahogaban y que no me dejaban avanzar... Ahora he cerrado muchas puertas, pero en otras he puesto una cuña para que no se cierren (mis amistades verdaderas, por ejemplo) y aún quedan puertas por abrir... Algunas ya las he descubierto, otras aún me son invisibles...

¿Qué me deparará este año? En el año que dejo el destino se ha comportado conmigo como un auténtico capullo... Espero que este año se porte mejor conmigo, me lo merezco, ya me ha hecho sufrir demasiado... Pero hasta el año que viene no podré contarlo.

No hay comentarios:

Llegas tarde