
Esta semana se ha celebrado en Madrid las fiestas del Orgullo Gay. El lema de este año es: "POR LA VISIBILIDAD LÉSBICA".
Y aunque el día en sí fue el sábado 28 de junio, los actos tuvieron lugar desde ese día hasta la siguiente semana, aunque su acto más popular fue el desfile celebrado el día 5 de julio.
El ambiente es lo primero que sorprende al visitante primerizo, pues aunque se reivindique el derecho de los homosexuales (sean gays o lesbianas) y el de los transexuales a tener los mismos derechos que los heterosexuales por ser personas (aún a fecha de hoy creo que no se ha conseguido en muchos aspectos, aunque, hay que decirlo, se han conseguido grandes avances), hay cabida para todo tipo de personas, sean como sean, sean de donde sean y tengan la condición sexual que se quiera.
Pero no sólo es eso. Es una fiesta que tiene mucho color, muchos sonidos, mucha animación, mucha imaginación y mucho buen rollo entre los presentes. Y aunque nos solamos quedar con esas imágenes que llaman más la atención (hombres sólo con un kilt, mujeres en ropa interior, por poner un par de ejemplos) hay gente disfrazada (reconozcamoslo, no vamos así a comprar el pan ni al trabajo) y gente que va vestida de calle como todos los días.
Eso sí, lo que menos me gusta es que se ha hecho muy comercial (se promocionan marcas como google o lugares como Fuerteventura).
Pero un día así tristemente tiene que gritarse, aunque sea una vez al año. Es el mismo caso que el día de la mujer trabajadora. Son dos días que ójala llegue un tiempo en que no haya que recordar que se tienen los mismos derechos y no el tener que reivindicarlo. Pero en los tiempos que vivimos es así... Y que mejor forma de hacerlo que pasarlo bien.

Pero estos avances, en el caso de los gays están socialmente más considerados que en el caso de las lesbianas. A fecha de hoy mucha gente (aunque no lo deseable que sería todo el mundo) ha aceptado que dos hombres pueden ser pareja. En cambio, cuesta más comprender que dos mujeres puedan ser pareja (lo entiende menos gente, aún está más oculto). De ahí el lema de este año y de ahí también el título de este post.

Y es que en el fondo todos somos iguales, pues todos somos personas. Y mientras no se haga daño a las personas y no sean mala gente que cada uno se acueste con quien quiera o con quien pueda (siempre que el acto esté consentido por todas las personas que participen en el mismo).

Una muestra de las carrozas (aunque hay muchas y cada una con su particularidad que la hace única)

Y ya sólo me queda decir que VIVAN LAS NOVIAS, QUE VIVAN LOS NOVIOS Y QUE VIVAN EL NOVIO Y LA NOVIA... Y QUE SEAN MUY FELICES.