domingo, 26 de junio de 2011

¡¡¡AAAGGGHHH!!! YA ESTA AQUI EL VERANO OTRA VEZ

Esta semana ha llegado el verano. También ha sido la noche más corta del año (la noche de San Juan). Sin duda fechas muy esperadas para muchos, la mayoría diría yo, que están deseando que llegue el calorcito y el buen tiempo.

Sin embargo yo no me encuentro entre esta gente amantes del sol. Yo soy más de frío y más nocturna que diurna, así que esta época del año para mí me mata. Por fortuna las noches empiezan a ser algo más largas pero no el verano y el calor... Así que me esperan unos meses de "sufrimiento" en el que me encuentro más apagada que otra cosa (el calor me aplatana).

Pero lo más curioso de todo es que cuando la gente comenta algo tipo "que bien, ya está aquí el veranito" y tú pones cara de todo lo contrario te miran mal. Sin embargo dices algo así como "que bien, ya empieza el fresco" la gente te mira como un bicho raro y no pueden creer que exista alguien a quien no le guste el calor.

Sinceramente, lo único positivo que saco al verano son las vacaciones, pero el pasado no tuve y este año tampoco... Así que me quedan por delante unos meses de sufrir con este horrible calor... A ver si se pasa pronto y llega el otoño antes de lo esperado

viernes, 24 de junio de 2011

ESTO ES SEGURIDAD Y LO DEMAS TONTERIA

Dicen que en muchas ocasiones la realidad supera a la ficción. Pero a veces la realidad supera a realidades que han superado claramente a la ficción. Y como muestra aquí está, para mí al menos, la noticia surrealista de la semana. Y aunque realmente esta noticia es de hace algún tiempo aquí vuelve a salir a la palestra. Y es entonces cuando me quedé impactada con el tema.

La historia es que un Mister (el sitio es lo de menos, pero ni siquiera ganó Mr. España. Además a mí no me parece ni guapo, pero será cuestión de gustos) ha decidido concursar en supervivientes. Y hasta ahí normal, otro que quiere hacerse notar y entrar en la tele, hacer sus bolos, aumentar su caché, ligar más o vete a saber qué, todo ello bastante normal. Pero como pasa en estos concursos se remueve la vida de los concursantes y ahí está la primera parte del asunto: Ha sido expulsado 3 añitos de su casa por vecino molesto por ruidos de fiestas, juergas y sexuales (¿cómo serán los gemidos de este hombre y de sus acompañantes de cama?). Y ahí apareció esta imagen del triste equipo musical precintado...


¿Hay algo más surrealista que esta imagen? Seguramente, pero esta es bastante surrealista. Quitando el tema de la condena de irse de su casa y demás y centrándonos en la imagen yo pienso: si a mí me precintan el equipo de música me compro otro, que los hay baratitos, incluso de más potencia, y que les den a mis vecinos. ¿Cumple su finalidad precintar el equipo de música? Sinceramente no.

Y como decía al principio, la realidad supera a veces a la realidad que supera a la ficción. Y es que todo esto me ha recordado a una historia vivida hace casi un año, donde una persona decidió acabar con los ruidos de una peña tirando del cable de la luz para dejarles sin la misma. Teniendo en cuenta que esa persona es peñista y una tocapelotas, decidieron pasar de ella y se volvió a poner la luz. Unas horas después llamaron a la Guardia Civil y esa noche se cerró la peña (unas horas después se abriría de nuevo) pero nadie precintó ese equipo de música... ¿Qué hubiese pasado si lo hubieran hecho? ¿Estará en el manual esta forma de proceder? ¿Seguirá funcionando el equipo de música aunque le pongas una pegatina?

sábado, 11 de junio de 2011

LA MODA CHALECO

Hace unos días he vuelto a trabajar. Cada trabajo, aunque se parece (si es de lo mismo y muchas veces aunque no lo sean) no deja de ser distinto. Jefes que te agobian, compañeros que al principio no sabes de que van y que hay que tantear, gente que va y viene y no tienes ni la más remota idea de quién es... Todos se parecen y todos son muy diferentes si observamos sus pecualiaridades. En este último trabajo la gran peculiaridad de su ubicación me obliga a llevar puesto un chaleco amarillo reflectante y una tarjeta de identificación (que llevo colgada a una correa). De ahí lo de "la moda chaleco" que es como yo la he denominado.

En un principio estos elementos pueden parecer una tontería, si obviamos, claro está, su función (el ser visto del chaleco y la identificación de la tarjeta). Pero claro, hay momentos en los que estos elementos te hacen pasar de ser un don nadie a parecer algo importante.

Así esta semana estábamos un grupo de personas (cada uno de su padre y de su madre) con su tarjeta colgada de la correa pero solo yo llevaba el chaleco (el resto, de momento, no tenían necesidad de llevarlo pues no salían del edificio). Alguien preguntó algo referente al edificio y se dirigió a mí, a la del chaleco amarillo (como si supiera más que nadie dónde están los sitios en el edificio por el que yo no me muevo). Por supuesto no sabía la respuesta, pero bueno, eso era lo de menos. Lo importante realmente era esa sensación de "ser alguien" de notar cuando la gente pasaba que te miraban como diciendo "esta es alguien" cuando en realidad soy uno más de la colección de "los últimos monos".

Y se me ocurrió que pasaría si me voy a algún sitio grande con mi tarjeta (aunque no corresponda a ese sitio) y con mi chaleco... ¿Podría llegar a algún sitio más allá donde pararían al resto de los mortales? No me refiero ya a pasar determinados controles (que me echarían para atrás) pero si a atravesar, por ejemplo, una de esas múltiples puertas que ponen "solo personal autorizado" o similares... ¿Nunca os habéis preguntado que puede haber tras una de esas puertas y más cuando es un ir y venir de gente?

Probablemente nunca lo haga, pero el pensamiento está ahí, rondándome la cabeza, y me apetecía compartirlo con vosotros.

Llegas tarde